Construir una CMDB paso a paso

portada_ITIL_CMDB_BMC ITIL® es una metodología (algunos prefieren llamarlo “conjunto de conceptos y técnicas”, que es lo mismo pero con más palabras) dedicada a la correcta gestión de servicios de tecnologías de la información, desde el diseño de esos servicios hasta su operativa diaria. En ITIL, existe un componente fundamental, que es la llamada CMDB (configuration management database), que no es más que un depósito de información en el que no sólo se almacenan datos sobre los elementos de configuración de la empresa sino que, además, se definen y establecen las relaciones entre ellos. Así, la CMDB no sólo contiene información sobre, por ejemplo, las aplicaciones que tenemos desplegadas sino que, para cada una de esas aplicaciones, también puede indicar sobre qué sistema operativo se ejecuta, qué hardware controla o en qué proceso de negocio interviene. Así, la CMDB es un elemento esencial dentro de la metodología ITIL, puesto que no hay proceso que no esté relacionado, en mayor o menor medida, con su contenido.

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Google Maps para móviles con Mi ubicación

Pantallazo Google Maps Llevo unas semanas probando la versión para móviles de Google Maps con su nueva funcionalidad de “Mi ubicación”. Llevaba tiempo sin usar Google Maps en mi móvil (Qtek S200), porque las primeras versiones que probé distaban mucho de ser interesantes. Cuando me enteré de que salía la beta de este nuevo servicio, pensé que no estaría mal ver qué había cambiado desde aquél producto gris, cuya instalación fallaba más que una escopeta de feria y cuya lentitud podía desanimar al más paciente de los usuarios (y no, no se trataba de un producto de Microsoft). Pues, bien, la verdad es que me he llevado una grata sorpresa con este nuevo Google Maps. Veamos por qué.

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Acerca de TrueCrypt

Hace tiempo, me llevé una gran decepción cuando PGP (siglas de Pretty Good Privacy) dejó de ser freeware y pasó a convertirse en un producto de pago. PGP era un producto simple y efectivo para firmar y encriptar tu correo electrónico usando el modelo PKI y, además, era el estándar de facto para esas operaciones, con lo que su base de usuarios era amplísima (no tanto en España). Sin embargo, aunque la aplicación primordial de PGP era la securización del correo electrónico, tenía otros usos igualmente interesantes, como la encriptación de datos en tu disco duro. Por diversas cuestiones que no vienen al caso, el proyecto dejó de ser abierto y gratuito y se convirtió en un producto comercial, lo que tuvo dos efectos inmediatos: dejó de ser económico y, además, su base de usuarios descendió drásticamente.

Llevaba yo bastante tiempo intentando encontrar una solución de encriptación comparable a PGP tanto en términos de fiabilidad como de facilidad de uso. Hace como un año, mi búsqueda terminó gracias a una nota de Kriptópolis que me hizo llegar hasta TrueCrypt. Se trata de un software para la creación de volúmenes encriptados, abierto y gratuito -pero no libre-, que se instala en un abrir y cerrar de ojos y que cuenta con suficiente tiempo en el mercado y suficientes revisiones por parte de terceros como para poder confiar en él (al menos, tanto como se puede confiar en cualquier producto de seguridad cuando tú mismo no eres una eminencia en ese campo). TrueCrypt incorpora los algoritmos de encriptación AES, Serpent y TwoFish y puede usar varios de ellos de forma sucesiva para sus operaciones de encriptación (sacrificando, obviamente, la velocidad de computación), con lo que, en teoría, se puede llegar a conseguir un nivel de seguridad mucho más que aceptable. Si a eso le sumamos un manual de uso hecho con la seguridad en la cabeza, que ofrece detalles concretos sobre cómo funciona el software y no simple jerga de marketing y que da multitud de pistas sobre cómo usar el programa de forma realmente segura, parece que podemos acercarnos a este software con tranquilidad.

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Acerca de Windows Live Writer

Windows Live es la suite de aplicaciones gratuitas basadas en servicios web que acaba de publicar Microsoft. Aunque disponible como beta desde hace ya más de un año, ésta es la primera vez que podemos disfrutar de los componentes de esta suite en su versión definitiva. Para aquellos que mantengan su propio blog, la aplicación más interesante es Windows Live Writer: un editor WYSIWYG compatible con las plataformas de blogs más conocidas, que permite a los bloggers redactar sus artículos mientras ven su aspecto definitivo, mejorar su productividad y, además, escribir en modo offline y publicar más tarde.

Funciona bien, es gratis y es útil. Poco más se le puede pedir a una aplicación en estos tiempos que corren. De momento, no le he encontrado ninguna pega, usándolo tanto con WordPress.com como con Squarespace. No sé cómo se comportará con otras plataformas.

Por cierto, sí, esta entrada está escrita con Windows Live Writer.

Gliffy – ¿Alternativa online a MS Visio?

GliffyHe probado durante unos días Gliffy, una utilidad online para crear diagramas (diagramas de flujo, UML, E-R, red, interfaz de usuario, …) Uno espera que, cuando alguien se lanza a poner en Internet un servicio online, intente como mínimo ser mejor que el software de escritorio con el que compite. Pues Gliffy es un ejemplo de cómo para toda regla hay una excepción: no me ha gustado y no es mejor que su competidor más claro: Microsoft Visio. Realmente, está muy lejos de ser una alternativa viable a Visio. No sé si es la escasez de formas en sus bibliotecas, el que hayan intentado replicar la interfaz de Visio en lugar de hacer una propuesta novedosa o el que yo no valore mucho lo de la ubicuidad del software de escritorio, pero se me ocurren pocas aplicaciones prácticas para Gliffy.

Quizá haya usuarios que sí valoren mucho poder acceder a este tipo de aplicaciones a través de Internet, o que encuentren una cierta ventaja en sus capacidades de colaboración y publicación en blogs y wikis pero, para el usuario serio de herramientas de diagramación que se mueva en un ambiente profesional o corporativo, no creo que Gliffy vaya a cambiar nada. 

Si alguien quiere tener un software para hacer diagramitas por sólo 20 US$, adelante. Si alguien busca algo mejor que Visio, que siga buscando.

Manipulación de imágenes GNU: GIMP

Pantallazo de GIMPHay una aplicación GNU que me encanta y que uso intensamente desde hace meses: “The GNU Image Manipulation Program” o, para entendernos, El GIMP (así, con artículo). Me la descargué (desde su sitio oficial GIMP.org) para salir de la dinámica en la que me estaba metiendo de apurar hasta el último día las versiones de evaluación de diferentes productos comerciales, ya que mis necesidades de retoque de imágenes no eran tan elevadas como para gastarme los euros. Sinceramente, no confiaba en que El GIMP fuera a encantarme, aunque sí pensaba que haría lo que yo necesitaba y nada más. Me equivoqué por completo. Leer el resto de esta entrada »

No pierda información vital cuando viaja

He encontrado esta página en el sitio de Microsoft con una breve lista de consejos para que los viajeros de negocios se protejan mejor ante eventualidades que les puedan causar pérdidas de información mientras están de viaje. Un día hablaré detenidamente de cuáles son las prácticas que yo creo que debe realizar todo viajero para asegurarse de no tener problemas como llegar a una reunión al otro lado del planeta y no poder acceder al documento esencial que se quedó en la red corporativa a 20.000 kilómetros de distancia. Por el momento, conformémonos con este artículo de Microsoft. Es una lista “ligerita” a la que se le podían hacer varios comentarios, pero valga como ejemplo de ciertas medidas que, de forma muy sencilla, se pueden tomar para evitarnos contratiempos indeseados mientras estamos de viaje de trabajo.

Bueno, no puedo evitarlo: hay un comentario que sí debo hacerle a esa lista. Me dedico a la informática, así que no puedo resistirme. El punto 2 dice “lleve consigo una tarjeta de memoria con todos los datos”. No, por favor, no hagas eso. O, mejor dicho, al menos no lo hagas de forma tan burda. La mayoría de los usuarios estándar de informática no son conscientes de los gravísimos riesgos de seguridad que se corren al guardar en tarjetas de memoria información sensible de la empresa. ¿Qué ocurre si esa tarjeta se pierde? Tanto dinero invertido en proteger el correo electrónico de la empresa, su red, su acceso a Internet, sus ordenadores y la gente va dejándose llaves USB cargadas de información confidencial en cualquier barra de bar o asiento de metro. Existen miles de formas distintas de proteger la información que se guarda en una tarjeta de memoria. Pregúntale a tu departamento de sistemas cuál te recomienda. Si no te dan una buena respuesta, prueba esto.

La videoconferencia como sustituto de los viajes de trabajo

La semana pasada, leí en Baquía un artículo en cuyo titular se afirmaba que “la mitad de los viajes de negocios podrían evitarse mediante videoconferencias”. Obviamente, se trataba de una noticia originada por una nota de prensa de una empresa de análisis del mercado de IT, Quocirca, que ha realizado un estudio de la mano de (tiendo a pensar que “encargado por”) una famosa empresa de tecnología de videoconferencias, Tandberg. Me pregunto si la redacción de Baquía no se sorprendió al ver el titular de la nota de prensa. ¿Qué puede llevar a un periodista supuestamente especializado en los negocios en la red a pensar que la mayoría de los viajeros de negocio son estúpidos y viajan el doble de lo necesario? Yo no soy un defensor a ultranza de los viajes, que son caros y agotadores y deben evitarse en la medida de lo posible, pero nadie que tenga que viajar habitualmente por motivos de trabajo se cruza el Atlántico para resolver algo que podía haber hecho con una llamadita de teléfono, como se viene a decir en la noticia.

La incorporación a la vida diaria de los ejecutivos de tecnologías como las videoconferencias, las audioconferencias a múltiples bandas, los portales de colaboración o las presentaciones remotas (como Microsoft LiveMeeting) nos permiten trabajar con mayor agilidad y eficiencia y son un complemento magnífico de los viajes de trabajo. De hecho, pueden ahorrarnos algunos viajes de trabajo. En mi propia experiencia, así es. Pero hay una diferencia entre “algunos” y “la mitad”, al igual que no es lo mismo hablar de todo un arsenal de tecnologías que de una de ellas, de forma aislada. Del mismo modo, esa panoplia de ayudas tecnológicas pueden hacer que los viajes sean de menor duración: un típico ejemplo puede ser realizar múltiples reuniones virtuales con la oficina de tu empresa en el extranjero y con un consultor que os está ayudando en un proyecto y trabajar todos juntos en una serie de documentos compartidos en un portal de colaboración, antes de acudir a una presentación al cliente, con lo que te has ahorrado ir allí dos o tres días antes para preparar esa presentación.

Aun es más, de todas las opciones tecnológicas que tenemos a nuestra disposición actualmente para reducir el número de viajes de negocios que realizamos, la videoconferencia es la menos útil, menos flexible y que más problemas logísticos supone de todas ellas. En primer lugar, necesitas contar con una determinada infraestructura adecuada en ambos puntos, compatible entre sí, lo que aún no está al alcance más que de unas pocas empresas, sobre todo en el entorno empresarial español. Además, al contrario que una audioconferencia, la videoconferencia te obliga a mantenerte ante la cámara durante toda la reunión (se acabó lo de levantarte y dar vueltas alrededor de la mesa mientras hablas), lo que es insoportable para reuniones de, por ejemplo, más de dos horas. Finalmente, si la videoconferencia sólo te permite verle la cara al de enfrente, la ventaja comparativa con una simple llamada de teléfono se reduce (aunque existe, desde luego): la videoconferencia debe complementarse con otras funcionalidades como el rápido intercambio de archivos, pizarras virtuales, presentaciones compartidas, etc.

Por todo lo anterior, pongo muy en duda la afirmación de que la videoconferencia puede reducir a la mitad los viajes de negocios. Gracias a las múltiples ayudas tecnológicas con las que contamos hoy día, podemos ahorrarnos algunos y acortar otros, pero no es gracias a una única tecnología y, ni de lejos, en esa proporción.