Llevo unas semanas probando la versión para móviles de Google Maps con su nueva funcionalidad de “Mi ubicación”. Llevaba tiempo sin usar Google Maps en mi móvil (Qtek S200), porque las primeras versiones que probé distaban mucho de ser interesantes. Cuando me enteré de que salía la beta de este nuevo servicio, pensé que no estaría mal ver qué había cambiado desde aquél producto gris, cuya instalación fallaba más que una escopeta de feria y cuya lentitud podía desanimar al más paciente de los usuarios (y no, no se trataba de un producto de Microsoft). Pues, bien, la verdad es que me he llevado una grata sorpresa con este nuevo Google Maps. Veamos por qué.
Vaya por delante que no soy un usuario habitual de navegadores GPS y similares. Uso Google Maps en su versión completa para averiguar dónde está un sitio antes de ir, a veces me imprimo la ruta y, para lo demás, confío en mi Guía Campsa en edición papel. Será que soy un nostálgico o que, una vez vista la ruta, no se me suele olvidar. En cualquier caso, no valoro especialmente la posibilidad de que un Luis Moya electrónico me vaya cantando los giros que tengo que hacer en el coche, por lo que nunca he profundizado en ese mercado. Quizá por ese motivo, la idea de Google Maps para móviles me gusta tanto: gratuito, sin necesidad de hardware específico y sin grandes necesidades de memoria. Las primeras versiones, tan cutres como eran, me dejaron bastante desilusionado. Sin embargo, al reencontrarme con el servicio me he topado con una instalación rápida y libre de errores (menos de un mega, que puedes instalar en la tarjeta de memoria en lugar de en la principal), una interfaz tremendamente simplificada, la posibilidad de ver las fotos de satélite o el mapa esquemático, una velocidad de respuesta muy mejorada y una funcionalidad de cálculo de rutas que, por primera vez, me hacen pensar en Google Maps para móviles como un servicio verdaderamente útil. No obstante, los que no tengan un plan de datos económico en su móvil deben tener cuidado con el uso que hacen de este sistema, ya que es un servicio on-line que requiere descargar bastantes datos para su funcionamiento.
Para rematar mi buena impresión sobre Google Maps para móviles, esta nueva versión, aún en beta, incorpora una funcionalidad que todo geek que se precie debe probar: “Mi ubicación”. Consiste, simplemente, en que Google Maps es capaz de calcular tu ubicación aproximada sin necesidad de un GPS, usando en cambio la señal de las antenas de telefonía móvil a las que te conectas con tu dispositivo. Por lo que he probado en las últimas semanas, el sistema cumple con lo prometido en alrededor de un 90% de los casos. Me explico: usando el sistema de localización por la señal del móvil, no es posible calcular con precisión absoluta tu ubicación, sino que sólo es posible definir un área en la que, con mucha probabilidad, te encuentras. Así, Google Maps para móviles marca un punto y dibuja, alrededor de él, un círculo de radio variable en el que ha calculado que te encuentras. En mis pruebas, ese círculo ha sido siempre de entre 700 y 1.700 metros. Si bien en un porcentaje cercano al 40% el centro de esa zona estaba verdaderamente cerca de mi ubicación real, en alrededor de un 10% el sistema falló por varios kilómetros, es decir, yo estaba bien fuera del área en la que Google suponía que estaba. Por tanto, aunque es curioso ver cómo el sistema puede calcular tu posición, hay que tomarlo con las cautelas necesarias y no confiar ciegamente en sus resultados.
Desde luego, esta funcionalidad es una demostración práctica de por qué resulta tan patético ver en las películas y series policíacas actuales la típica escena del malo hablando por teléfono móvil y los policías diciendo “que hable más, que hable más”, puesto que, en la realidad, llamar por el móvil a la policía para pedir un rescate es desvelarles tu ubicación de forma instantánea, aunque con un cierto margen de error (y llamar con un fijo es como invitarles a cenar, obviamente). Cabe preguntarse, por cierto, por qué las operadoras de móviles no usan estas capacidades para, por ejemplo, informarte de la ubicación de tu móvil en caso de que lo pierdas. De las implicaciones para la protección de tu privacidad de toda esta tecnología, mejor hablaré en otro momento pero, desde luego, el asunto no es trivial.
Para quien quiera profundizar más en varios métodos para el cálculo de la posición de un teléfono móvil usando la red GSM, recomiendo esta serie de artículos aparecidos en Kriptópolis recientemente sobre este tema.
A modo de conclusión: Google Maps para móviles ha mejorado mucho desde sus primeras versiones y se ha convertido en una herramienta útil para los usuarios de móviles que lo puedan ejecutar (básicamente, los basados en Windows Mobile, Symbian de Nokia, Blackberry y los que admitan Java) y que no tengan un GPS a mano para ubicarse o averiguar cómo llegar a un sitio. No es perfecto, pero funciona.
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